El despegue de la economía argentina: ¿Motores encendidos?
Un artículo invitado por Lautaro Moschet
Al comenzar la segunda mitad del año, los desafíos económicos de Argentina siguen siendo críticos. El gobierno ha logrado frenar la hiperinflación y está en camino de resolver el caos monetario. Sin embargo, la atención pública ahora se está desplazando hacia el crecimiento económico.
¿Cuándo comenzará a crecer la economía argentina?
Primero, es esencial entender que un país necesita una macroeconomía estable para lograr un crecimiento sostenido. Lograr rápidamente el equilibrio fiscal ha sido la base del actual programa económico y ha ayudado a reducir la inflación. Esto ha traído cierto alivio a los bolsillos de los argentinos. Sin embargo, más de una década de estancamiento e inflación récord han deprimido los salarios y han dejado a muchos por debajo del umbral de pobreza. Esto aumenta la urgencia de superar la crisis económica. La paciencia se está agotando y la necesidad de ver resultados es inmediata.
En segundo lugar, según la teoría del crecimiento económico, la inversión es clave para expandir una economía. En los últimos años, Argentina ha perdido capital debido tanto a la salida de inversiones como a la depreciación del capital. La falta de seguridad jurídica y de controles de capital han alejado a los inversores. Los incentivos para invertir son cada vez más limitados, dado que los inversores extranjeros no pueden repatriar sus ganancias y los altos impuestos distorsionan la asignación de recursos y reducen el ingreso disponible.
¿Qué se ha hecho y qué se puede hacer para cambiar esta situación? La Ley de Bases y el Régimen de Incentivos a las Grandes Inversiones (RIGI) son medidas importantes. Estas leyes eluden algunos controles de capital y ofrecen beneficios fiscales para atraer inversiones. Esto es crucial para la acumulación de capital en el país, ya que compensan el riesgo generado por la inestabilidad de las reglas del juego en Argentina.
El futuro de la economía Argentina
Hemos dado un primer paso importante con la estabilización macroeconómica. Ahora estamos a punto de entrar en una segunda etapa: la recuperación económica. Los indicadores de actividad mostraron signos mixtos en marzo y abril, y se espera que mejoren en los próximos meses, cerrando 2024 con un repunte. Sin embargo, volver a los niveles anteriores a la recesión de finales de 2023 llevará tiempo. La tercera etapa de crecimiento sostenido se logrará si continuamos desregulando la economía, estabilizando la seguridad jurídica y levantando los controles de capital.
En resumen, si bien Argentina tiene potencial para despegar económicamente y los motores están encendidos, aún queda mucho por hacer. La estabilización macroeconómica ha sido un primer paso crucial, pero aún tenemos que soltar el freno para generar crecimiento real. Esto dependerá de la capacidad del gobierno para crear un entorno favorable a las inversiones y eliminar las barreras que obstaculizan el desarrollo del país.
